Vía molecular por la que un fármaco produce su efecto terapéutico.
Incluye la identidad de la diana (receptor, enzima, canal iónico), el modo de unión (agonista, antagonista, alostérico) y la señalización corriente abajo. Un mecanismo plausible es necesario pero no suficiente para la eficacia: muchos compuestos con mecanismos elegantes fracasan en los ensayos clínicos.