Situación específica en la que un fármaco o procedimiento no debe utilizarse porque podría ser perjudicial para el paciente.
Las contraindicaciones absolutas implican que la intervención no debe utilizarse en ninguna circunstancia; las contraindicaciones relativas indican que los beneficios pueden seguir superando a los riesgos en determinados pacientes. El embarazo, la lactancia y la hipersensibilidad conocida son contraindicaciones absolutas habituales para los péptidos terapéuticos.